La palabra Navidad
viene de natividad, nacimiento de Jesús en la tierra, siendo el 25 de diciembre
su día oficial. Esta fecha es sin duda el motivo de unión familiar que se sigue
practicando a través del tiempo.
Pero... ¿está
en tu corazón el espíritu navideño?.
Es una
época para hacer una pausa en la agitada vida laboral y las responsabilidades
para dar paso a la solidaridad, a compartir y al amor, aunque todo ello no
debería dejar de hacerse en todo el año.
La
solidaridad cada vez se hace más necesaria. Son fechas para sensibilizarse con
los que menos tienen. Son gestos que honran a una sociedad y tienden la mano al
prójimo. Sentirse bien con uno mismo practicando actos de solidaridad, por
pequeños que sean, hace de alguna manera aumentar la autoestima.
Un
proverbio escocés dice: “muchas cosas pequeñitas, en muchos lugares pequeños,
hechas por mucha gente pequeña, pueden transformar el mundo”. ¿Quién no sigue
soñando con otro mundo distinto? Es legítimo aspirar a transformar el mundo.
Quizás solo lleguemos a transformar un poquito la realidad de nuestro espacio
inmediato. Pero todo cuenta y no es desdeñable.
La
solidaridad no es sólo cuestión de dar dinero, hay que aprender a vivir en lo
cotidiano con los ojos bien abiertos y los oídos atentos; hay que “mirar con el
corazón”. La solidaridad es sensibilización, pero también búsqueda de
información y ejercicio de comprensión de lo que ocurre, sin conformarnos con
lo que nos cuenta el último boletín de noticias.
Abre tu corazón
a quien necesita tu ayuda, y no esperes
a que te la pida para ofrecerla.
Los
psicólogos explican que las personas altruistas son más felices que aquellas
personas que son egoístas. Pues bien, la Navidad es un tiempo especialmente
propicio para las causas sociales. De hecho, los rostros populares también
muestran en este tiempo su cara más solidaria. La solidaridad muestra el
compromiso social de cualquier persona con su entorno, refleja la toma de
conciencia que debemos tener a la hora de mejorar este mundo tan lleno de
injusticias.
Para tener
una Navidad feliz os aconsejamos que practiquéis la solidaridad, pero no sólo
en estas fiestas sino también el resto del año, desde Año Nuevo hasta Noche
Vieja, los 365 días del año. Podéis buscar información sobre diferentes
organizaciones que existen en tu ciudad con el objetivo de obtener datos sobre
la labor que te gustaría realizar. Es decir, debéis pensar si os gustaría
trabajar como voluntarios en labores solidarias con ancianos, niños,
inmigrantes o cualquier otro colectivo.

El
voluntariado es una actividad excelente para jóvenes pero también para mayores.
De hecho, muchos jubilados deciden dedicar parte de su tiempo a alguna causa
social. La solidaridad es un valor en alza para aquellas personas que tienen
una noción plena de la vida como un tesoro que merece la pena disfrutar con
todos los sentidos en contacto pleno con otro ser humano. Además, la
solidaridad es un acto que reporta emociones positivas y gratificantes, y también
ayuda a conocer gente nueva y diferente.
Navidad = Compartir
Felices y
solidarias Fiestas!!